Riot Games y Bungie demandan a un vendedor de trampas de Valorant y Destiny 2

January 18, 2021
Por
Fran G. Matas - Vandal


Los creadores de Destiny 2 y Valorant, Bungie y Riot Games, han colaborado en una demanda conjunta contra Cameron Santos, el propietario de numerosas webs de venta y distribución de programas para hacer trampas en los mencionados juegos online. El objetivo de ambas compañías, según la demanda difundida por Polygon, es que esas plataformas de distribución, como Gatorcheats, cierren, y recuperar los daños financieros que valoran en "millones de dólares".

"Las trampas socavan la integridad competitiva y erosiona la confianza de la comunidad", dice un representante de Riot Games en un comunicado publicado por Kotaku. "Riot está completamente comprometida en defender esos valores para los jugadores, así que cuando nos damos cuenta de un creador de trampas, podéis apostar a que vamos a ir tras ellos".

Algunas de las programas para hacer trampas que vende Santos en sus páginas tienen un coste de más de cien dólares y permiten a los jugadores apuntar automáticamente, teletransportarse, resucitar instantáneamente, volar por el escenario y ver a través de las paredes en Destiny 2, por ejemplo. En Valorant, un programa que aún se vende en la mencionada web, permite acceder durante un mes a opciones personalizables de apuntado automático, retroceso de las armas y de visión a través de las paredes.

Las dos compañías "buscan parar la venta y distribución ilegal y en búsqueda de beneficio de la distribución de productos de software malicioso diseñados para permitir a miembros del público obtener ventajas competitivas injustas en los Juegos (esto es, hacer trampas), y por tanto, alterar y destruir los Juegos de los Demandantes, el negocio general de los Demandantes y la experiencia de la comunidad de jugadores de los Demandantes", se puede leer en la demanda presentada por Riot Games y Bungie.

Activision Blizzard y Bungie tomaron accesiones legales anteriormente contra creadores de trampas


Activision Blizzard, la compañía responsable de la saga Call of Duty, demandaron en agosto de 2020 a los creadores y distribuidores de trampas CxCheats, que cesaron sus operaciones y se disculparon con los jugadores. En septiembre, la misma marca puso una orden de cese y desista contra el propietario de GatorCheats. Bungie hizo lo propio con la web PerfectAim en octubre, según informó Kotaku.